Borderline Black Records celebra su quinto aniversario

Fiestas mensuales, curaduría selectiva, lanzamientos en vinilo y digitales, pero en palabras de su fundadora: “lo más importante es la consistencia, no dejar de estar firmando música”


El quinto aniversario tendrá a Itza Chacón, Ed y Bárbara Álvarez



El sello discográfico que inició en Playa del Carmen cumple cinco años de lanzamientos enfocados al minimal, deep tech y minimal house el cinco de abril. Bárbara Álvarez, productora y cabeza detrás del sello habla con Despertar de la Vanguardia para celebrar su trayectoria.


Hablar de Borderline es hablar también de Bárbara. Su experiencia en las tornamesas es de dos décadas. “Muy rápidamente se convirtió en un trabajo porque me independicé a los 17 y sin pensarlo ser DJ fue un ingreso económico" explica Álvarez, "contaba con una residencia semanal en el primer club de Ciudad Juárez, X-Friends”.


Es después de nueve años produciendo que decide crear un proyecto que impulse el talento nacional. “Empecé a firmar música y en un momento nació la idea de sacar esta disquera con el propósito de darle la motivación a productores mexicanos”, reconoce. Al inicio tuvo que abrirse al extranjero debido a insuficientes nacionales para firmar, sin embargo, ahí encontró su estilo. “Cuando saqué la disquera todavía vivía en Playa del Carmen y al principio estaba muy enfocada en apoyar al talento nacional, pero me di cuenta que no hay muchos productores”, recuerda, “quería apoyar al mexicano y no me iba tanto por un sonido. Ya después, empecé a firmar deep tech, house y minimal”.


fotografía cortesía del sello. "No Vinyl, No Party" es una fiesta de pura música a vinil que inició en Cancún.



Borderline Black Records cuenta con 21 lanzamientos a la fecha y dos de ellos en vinilo, vestida de playera negra con un arte del mismo sello en una llamada por zoom, cuenta que inicialmente no tenía la idea de que fuera una disquera con vinilos. “Los he tocado toda la vida, me gustan mucho y en un momento salió la oportunidad de imprimir un disco. Eso para mi es dejar una huella en el mundo a diferencia de los EP digitales”.


El primero, impreso en doce pulgadas, es “Silver Lips”. Cuenta con canciones de la misma Álvarez con Zuckre, Henrik Villard, Robert Monarch y Tomi Hash. “Hice las vocales, grabé y escribí, hicimos (con Zuckre) la música y tras, lo mandamos a otras disqueras y no nos lo firmaron”.


“Es el track que más nos gustó, no puedo creer que no nos lo firmaron; nos regresaron ese y otro”, prosigue, “le dije a Zuckre: sabes qué, lo voy a sacar en vinilo. Ya tenía en la mente el vinilo, lo tenía cotizado y todo”. De ahí, ella consigue quién haga un remix e invita a otros artistas, pero lo decisivo para este logro, fue cuando su distribuidora digital hace una publicación para poder firmar vinilos. “Saqué 700 discos. La distribuidora tiene contactos con tiendas europeas y me sorprendí porque a lo de ocho meses se habían terminado”.


El estudio de Álvarez es de luz cálida, en la pared trasera un violín se deja ver entre los muebles de madera, con el recuerdo en la mente continúa nuestra plática. “Es una disquera que nadie conoce en Europa”, dice ligeramente incrédula por este logro en ventas.


fotografía cortesía del sello. 


Álvarez estaba nerviosa por haber sacado 700 discos en su primer vinilo, pero las ventas también se hicieron presentes en México con 70 copias distribuidas. "Yo pedí veinte y la gente empezó a apoyar un buen, al final pedí como cincuenta más”, declara. Actualmente, el EP digital “Macaw Feathers” está sellado en Innocent Music, pero el track más importante y que da nombre al mismo, fue sellado en Borderline Black Records con otras cuatro canciones y es ahora el vinilo “Silver Lips”.


Dentro de los éxitos que se han cultivado, se encuentra el que Álvarez se auto firmó el año pasado y llegó a una publicación de Mix Magazine. “Tenía ya cuatro años con la disquera y yo no había querido sacar música mía, porque para mí no hay nada más fácil que auto firmarte”, menciona. “Decidí firmar con otras y ya cuando empecé a armar mi trayectoria bien, pues dije:  me voy a autofirmar un EP, a ver qué pasa”. 


“Tenía esa cosquillita de no querer hacerlo y firmé con tres tracks originales. Eso le dio un giro muy grande al sello en cuanto a seguidores y ventas. Luego me escriben de Mix Magazine, me pidieron los tracks, los escucharon, redactaron una reseña, me gustó lo que escribieron y la reacción de la gente, no me lo esperaba”.


Pero el mejor de estos éxitos es “The Black Cat”, el segundo vinilo, cuando llegó a oídos de la DJ y productora Cinthie. “Ella tiene una tienda de discos en Berlín (Elevate.Berlin) y una gran trayectoria. Cuando compra un disco que le gusta, tiene esta costumbre en su Instagram de subirlo y poner: Lo traigo en mi bolsa, lo voy a tocar, y publica el de nosotros”. Recuerda todavía con  la emoción de ver su segundo vinilo en manos de Cinthie.


“Me empezaron a escribir, yo ni me había dado cuenta, desperté y tenía como diez mensajes de: wey, Cinthie recomendó tu disco en su Instagram, y yo de ¡Apoco!  y ese día, boom, se dispararon las ventas del disco”, relata. “Fue muy orgánico”.


Para Álvarez, los lanzamientos son clave para hacer que la discográfica se mantenga relevante. “Lo más importante es la constancia, no dejar de estar firmando música. Trato de tener seis releases al año”. El último fue con Nebulaee, un EP digital de cuatro canciones que salió a inicios de enero. “El mes que viene sale una compilación de siete artistas y luego en dos meses sale otra con un mexicano, entonces es un mes sí, un mes no”, añade. “Esa es una manera súper importante para que la gente vea que estás ahí y estás trabajando”.


Además de firmar constantemente, desde hace dos años comenzó a producir fiestas para atraer a más público que no necesariamente es productor o DJ. “Al inicio me clavé en solo invitar (a tocar) a productores del sello, pero en un momento me empecé a quedar sin opciones y comencé a invitar a artistas mexicanos y vinileros”.


fotografía cortesía del sello. Público de No Vinyl, No Party.




Una de estas fiestas fue “No Vinyl No Party”, dedicada al puro vinilo en la terraza de las Hijas Beach Club en Playa del Carmen.


“A partir de que me mudé al centro del país, empecé a ampliar la gente que me sigue y mucha se está dando cuenta del sello”, Bárbara Álvarez


Tuvo que moverse después de once años de estar en Playa del Carmen. En vista que sus fiestas terminaron por diversos motivos, como la queja del hotel de junto que optó por comprar la terraza para cesar el ruido o que la escena local declinara por el narcotráfico, fue un impulso para ser reconocida en los estados del centro, donde la vida nocturna y musical tiene más movimiento. “Me vengo a Cholula después de estar unos meses en Ciudad de México y empiezo a conocer a más gente; hay quienes a raíz de que estoy acá empezaron a saber que existo básicamente”, confiesa la productora.


Presentarse en eventos de la capital y alrededores ha ayudado a Álvarez a seguir dando a conocer Borderline Black Records. “La banda del centro, que me ha invitado a tocar ayudó a que mucha gente empezara a escribirme: oye qué padre tocaste, y ya ven lo que hago y luego: ¡ah tienes una disquera!”

“A partir de que me mudé al centro del país”, explica, “empecé a ampliar la gente que me sigue y mucha se está dando cuenta del sello”. Con un año viviendo en Cholula, la disquera ha tenido un buen recibimiento, desde las fiestas hasta la música para la escena local que sigue nutriéndose de la música de la discográfica.

La productora y DJ de Ciudad Juárez asegura que hay dificultades al darse a conocer nacional e internacionalmente. El nivel de apoyo que nos damos como  mexicanos es diminuto con el de países europeos, explica. “Allá son muy nacionalistas, vas a una fiesta de un sello holandés con puros de allá y está llena, aquí haces una fiesta de mexicanos y es como mmh…”.

Bárbara Álvarez en la tornamesa de No Vinyl, No Party.



“Estamos muy clavados con el extranjero y yo nado a contracorriente”, añade. Bárbara no cree que se mantenga así por mucho tiempo, ha visto cómo la mentalidad de apoyo va creciendo en las escenas locales. “Siento que eso va a hacer que crezca nuestra escena, no competir, no dividir o no sentirnos más que el otro. Sobre todo porque en este género musical, más underground, no tenemos tanto público”. Lo importante para hacer crecer esta escena es el trabajo que habla de cada uno, no dejarse llevar por nepotismos y agrega, “hay que enfocarnos en el talento, soy de  escuchar un track de alguien y decir: wow, lo quiero en mi disquera”.

Terminamos nuestra plática reflexionando entre el apoyo de los mexicanos por los proyectos independientes y el machismo que aún es una constante tanto en las alineaciones como en el reconocer el trabajo de mujeres líderes de la escena. Sin embargo, esto va cambiando lentamente, se están impulsando cambios con los productores y promotores para conseguir que México crezca en la música electrónica. “Siento que poco a poco nos estamos abriendo más para tener una escena más fuerte”, sentencia Álvarez desde su estudio en Puebla.

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