6 años de Lapi

 Antes conocida como Lapidación, nació en 2018 y celebró su sexto aniversario el 27 de abril con Rico Rica, Teykirisi, Lilen, Baby Bruise y su fundadora FKA phaedra

Lilen, Rico Rica, Teykirisi, Cami en los 6 años de Lapi
Los 6 años de Lapi se celebraron en Sevvilla 30. Fotografía cortesía de Lapi.



En Lapi, una fiesta electrónica de cultura urbana mexicana, se han presentado artistas como Tayhana, Merca Bae, Nick León, Lila Tirando Violeta, Regal 86 o Kush Jones. Ha hecho fiestas con la disquera NAAFI e incluso tuvo una edición en Madrid con la mexicana Arieshandsmodel. En los últimos seis años se ha mantenido como una fiesta de nicho que cura sonidos alternos dentro del circuito electrónico mexicano.

Viene del mismo camino que otro evento, Terminal, y fue la protegida de la disquera NAAFI en el club latino. FKA phaedra o Cami trabajó como voluntaria desde adolescente en festivales como MUTEK, NRMAL o Bahidorá. “Desde muy morrita la música siempre ha sido mi thing”, declara. Viste playera negra y desde la sala de un apartamento recuerda cómo se fue adentrando en la escena club.

Después de su etapa como voluntaria y de meterse, antes de la mayoría de edad a fiestas de NAAFI, empezó a trabajar como gerente en Terminal cuando eran un club fijo en Bolívar 20 en el Centro Histórico. Ella se encargaba de toda la operación del lugar. “Estaba a diario, wey, abría, cerraba, pagaba, tocaba, limpiaba, hacía todo, pero yo era la gerente”, relata. “Trabajaba en la programación y en el Instagram o Facebook. Que en ese momento todavía usábamos Facebook para los eventos y era a thing bien cabrón”.

10010 y Loris en Lapi
Fotografía cortesía de Lapi


En su estancia de un año y medio en Terminal agarró el amor por el club y aprendió sobre la marcha. “Cero tenía la experiencia a los 22 años para ser gerente de un antro”, pero fue en ese recorrido que agarró pericia para dirigir y programar noches de música electrónica.

Terminal fue en su momento un club que recibió a colectivos como BLDS de Deeplinkin o la disquera de NAAFI para realizar sus fiestas. Tayhana, la ganadora del Grammy Latino por su producción en la canción “CUUUUUuuute” de Rosalía, asistía frecuentemente e incluso llegó a tocar después en alguna Lapi. “Un día dije, wey pues que tal que me armo una noche yo, como porqué no debería tener una noche en mi antro”, afirma.

En esa época ella ahorraba para hacer un viaje y decidió armar la fiesta como otra forma de juntar dinero. Con esa experiencia agarrada de noche tras noche y en un momento de serendipia, la primera fiesta salió “al chilazo”, como cuenta. En ese entonces ella no sabía que esta fiesta que pretendía ser efímera donde DJs como Deeplinkin, Practice y Mijo tocaron gratis en forma de apoyo, celebraría seis años después su trayectoria. “No sabía lo que quería, pero sabía lo que me gustaba”, comenta.

“Hay que escuchar toda la música, saber con quién estás trabajando, por qué lo estás haciendo, seguir investigando, tener contextos más completos y salir un chingo. No tienes que empedar o gastarte una lanota, pero sal, ve a las fiestas, conoce a los DJs que son nuevos”, Cami

Una vez que vio que hubo un buen aforo en su primer evento se animó a sacar la segunda edición con un concepto mejor planeado donde tocaron Siete Catorce, Baby Bruise y Conejx. “Esa wey, estuvo muy chida, fue mucha gente, ya era ‘Lapidación’ y tenía una curaduría musical más acorde a lo que quería presentar y lo que me gustaba”.

Empezó a curar noches en Terminal con nombres como la DJ mexicana Lyo XS, que empezaron juntas en el circuito, Merca Bae, Lil Tantrum, Kelman Duran o LAO. “Si había alguien de fuera en la ciudad, lo invitaba a tocar”, explica. Hasta que eventualmente tomó caminos separados cuando Terminal cerró. Este se convirtió en una fiesta itinerante y Lapi se mudó al club Yuyu. En su primera presentación trajo a Nick León (otro productor de Rosalía), Ariel Zetina y Arieshandmodel. “En ese momento Yuyu y toda su línea era muy afín con la fiesta”, prosigue. “Entonces, las Lapis empezaron a agarrar cabrón”.

“Se nos acababa la cerveza siempre wey, había muchísima gente, filas, se vendían muchísimas preventas”, afirma. Cuando la pandemia cayó hubo una Lapi online. “La gente se metió, hubo un paypal, donó y se repartió entre todos”. Tuvo así que repensar si debía sostener el proyecto o dejarlo, pero el segundo aniversario en el confinamiento fue motivo suficiente para seguir adelante.

“No quiero matar la fiesta solo por la pandemia”, recuerda. “La sostuve y cuando se empezaron a hacer, armé una en Bikini Wax, una galería por la Portales”.  Le prestaron en 2021 un espacio y Cami decidió hacer una fiesta gratis con Ynfynyt Scroll. La conmoción de un evento  en aquella época llegó a juntar 200 personas. Al final no se pudo hacer. “Se salió de control y la policía llegó”, declara.

Lapi
Fotografía cortesía de Lapi.


Una vez que pasaron las reglas del confinamiento la fundadora de Lapi tomó el siguiente paso. Siguió todavía teniendo noches en Yuyu, pero ya no representó un reto. Estuvo, de cierta manera, cobijada por la logística y producción de dos clubes, por lo que no tenía otra tarea más que hacer la programación.

“Eventualmente salí de los clubes y empecé a hacer mis fiestas, ahora sí”, dice. Salirse implicó adaptarse al formato de fiesta que se suele seguir en la ciudad con espacios céntricos. Ser independiente del formato club también significó que todos los riesgos de producción y económicos iban sobre ella.

Lapi  sigue una línea musical del club latino que germinó con la disquera NAAFI. “Nutrió una escena que no existía en esta ciudad”, explica. “Son pioneros de lo que ahora la gente conoce como club latino en este país y en el mundo porque llevaron este tipo de ritmos y referencias a un chingo de lugares”.

“He querido tirar la toalla desde hace un rato”, Cami

Habiendo ella entrado a sus fiestas de adolescente terminó por empaparse de esta filosofía musical. Entonces para 2018 y 2019 la curaduría de Lapi, afirma su fundadora, “no se escuchaba en otros lados, la gente reconocía la línea curatorial de la fiesta e iban porque sabían que iban a encontrar algo diferente”.

Hoy en día, se mantiene de manera mediana e íntima para su público. “En los últimos años la escena y el público de Lapi se ha definido cabrón y justo siento que están cambiando las cosas porque ya hay más oferta, me doy cuenta de que la propuesta que presenté no era tan amplia y ahora entramos a otra etapa”, afirma.

Su visión no ha sido crecer necesariamente con  reconocimiento masivo, Cami prefiere esta intimidad y afinidad de un grupo a una estética per se. Sin embargo, sostener el proyecto ha sido complejo como cualquier otro organizador conoce. Desde el inicio las decisiones han sido suyas, aunque sí mantiene un equipo de amigos y personas con las que levanta el evento, la responsabilidad final recae en ella.

“He querido tirar la toalla desde hace un rato”, agrega. “Son fiestas caras, son riesgos grandes, trabajo con un buen número de gente, con muchos amigos y no quiero perjudicar esas relaciones; son muchos factores que dan miedo de un negocio que nunca es seguro y siempre es tirar una moneda al aire”, aseguró.

Este crecimiento del evento no solo corresponde a sostenerse económicamente, sino también a nutrir la oferta musical del evento. Cami se cuestiona constantemente la línea musical que sembró y las maneras de mantenerlo fresco para el público; pero es fiel a su persona y el trabajo que ha construido. “Voy a hacer lo que creo que va a funcionar y seguir creyendo en mí”, dice.


Lapi
Lapi ha creado una estética identitaria desde la música y la ropa.


“Hay que escuchar toda la música, saber con quién estás trabajando, por qué lo estás haciendo, seguir investigando, tener contextos más completos y salir un chingo. No tienes que empedar o gastarte una lanota, pero sal, ve a las fiestas, conoce a los DJs que son nuevos”, recomienda, “ ve con los que ya están cambiando sus sets. Entérate de lo que está pasando en tu puta ciudad, permeate de eso. Las épocas en que Lapi ha estado baja es porque no he salido, suena toxic, pero no, es parte de la investigación y para mí es muy importante”.

El trabajo para lograr una propuesta interesante está en la investigación. “Hay banda que ignora toda esa parte y solo contrata gente estratégicamente, pero no saben bien qué pedo, no están nutriendo ninguna escena, lo hacen como una forma de negocio y es importante tener un balance”, asevera.

Finalmente, en su relación con la ciudad está una colaboración con la tienda de ropa Filia. Teniendo una relación de años con la dueña del negocio logran rebotar diferentes ideas en torno a la estética visual de ambos proyectos. Los aniversarios de la tienda son producidos por Cami y juntas han hecho merch. “El punto es unir dos estéticas cada una muy única, pero al mismo tiempo similares y unir el mundo de la moda con el de la música que siento casi no se hace”, expresa.


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